Presentación

PRESENTACIÓN

"EL SABOR DE LA FELICIDAD"

(Lema para el Curso 2017 – 2018)

 

 Hoy puede ser un gran día

 

Plantéatelo así

 Aprovecharlo o que pase de largo

 Depende en parte de ti

 Pelea por lo que quieres

 Y no desesperes

 Si algo no anda bien

 Hoy puede ser un gran día

 ¡Y mañana también!

 El futuro está abierto a nuevas y hermosas posibilidades, y ese es el mensaje principal que encontramos en la letra de la famosa canción de Joan Manuel Serrat. En la misma hay una invitación a aprovechar cada día, cada curso, cada clase, cada oportunidad, en la parte que depende de uno mismo, para ser feliz. Para ello propone recibir el nuevo día, el nuevo curso como si fuera día de gran fiesta, como si fuera el último por vivir. Sencillamente se trata de observar cada momento de la vida como “un ejemplar único, imposible de de recuperar”, como una oportunidad que no debes dejar escapar. Serrat invita a pelear por lo que uno quiere sin desesperar si algo no anda bien. La clave es aprovechar las oportunidades, que son muchas y de todo tipo, que surgen a diario para ser feliz.

  

La felicidad se conquista. No se relaciona con un golpe de suerte o con una disposición innata; no se va a la caza de ella, se conquista como quien consigue el amor de su vida. La felicidad va asociada al esfuerzo de cada día, al trabajo por hallar su rumbo exigente. Nacemos para ser felices, pero nadie nos regala la felicidad. Es un arte que se aprende, que se trabaja, que se recrea.

 

 

 

La felicidad se comparte. La felicidad preparada, conquistada, necesita ser aderezada convenientemente, ya que la felicidad es un arte en compañía. Nunca seremos felices en solitario; tenemos que dejarnos acompañar de otras personas que, por caminos semejantes a los nuestros, son expertos en buscar la felicidad. Porque la felicidad es también un arte de experiencia. Esto te llevará a descubrir que la felicidad se encarna en la vida de cada persona de modo diferente. Por eso, para cocinar la felicidad será bueno “hacer lo que él os diga”. No serás feliz viviendo por la esquinas. Saborea el gozo de la inmensa compañía. “El sabor de la felicidad” precisa compañeros de camino.

 

 La felicidad se muestra en el servir. La felicidad exige abrir bien los ojos: aquello de que “la comida entra por los ojos”. La cara de la felicidad se mezcla con el servicio. “Quien quiera ser el más feliz entre vosotros que aprenda a servir”: por eso, no es de extrañar que muchos “le hayan reconocido al partir el pan”. Estamos hablando de la alegría de servir, del darse; esa alegría que necesita ser aireada, conocida, experimentada. Que quienes te rodean sepan lo que te hace feliz o desdichado. Solo una vida que se entrega produce felicidad; solo una vida de servicio es camino para la verdadera felicidad. “El sabor de la felicidad” se identifica con quien, por servir, entregó su vida.

  

Cuentan que “el sabor de la felicidad” se halla en una vida que tiene como condimento el trabajo, la solidaridad y el servicio. Vamos a ejercitarnos en estas habilidades. El curso 2017-2018 es una buena oportunidad para vivir una nueva experiencia. El sabor de la vida es el sabor de la felicidad, o viceversa. Hagamos juntos, como inmensa compañía, el camino de la vida, el camino de la felicidad. ¡Ha llegado la hora! ¡Es tiempo de comenzar!

 

Jesucristo, María Auxiliadora y Don Bosco te acompañan durante este curso para ser feliz.

  

Buen curso  y a tu disposición para lo que puedas necesitar para conseguirlo.

 

Fernando Domenech Lampaya

Director

 

María Auxiliadora 2017

 

Concurso Preguntas

 

¡Búscate!

 

Hitos2012